Hantavirus expone fallas en la preparación global ante nuevas amenazas virales

Hantavirus expone fallas en la preparación global ante nuevas amenazas virales

Con experiencia en uno de los brotes más emblemáticos de la enfermedad en Argentina, el médico y epidemiólogo Sergio Sosa-Estani, coautor de un estudio sobre la transmisión de hantavirus de persona a persona, analiza los riesgos y la urgente necesidad de invertir en ciencia.

Actualmente, no existe un tratamiento específico aprobado para la infección por hantavirus, un virus que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha clasificado como un patógeno prioritario. Aunque, hasta el 15 de mayo de 2026, no hay indicios de un brote más amplio relacionado con el cluster asociado al crucero MV Hondius, la OMS advierte que, debido al largo período de incubación del virus, existe la posibilidad de identificar nuevos casos en las próximas semanas. En este contexto, marcado por el aumento de las amenazas virales a nivel global, la Drugs for Neglected Diseases initiative (DNDi, por sus siglas en inglés) insiste en la importancia de invertir en investigación y desarrollo como parte central de la preparación ante pandemias.

DNDi desarrolla proyectos de preparación para pandemias, incluyendo coronavirus y flavivirus (como el dengue), en colaboración con instituciones de todo el mundo. Si bien los bunyavirus —la familia viral que incluye los hantavirus— no forman parte de su portafolio actual de actividades, la organización sigue de cerca la evolución de la situación y evalúa de manera continua nuevas amenazas virales que puedan incorporarse a su portafolio, además de contribuir con su experiencia y su red a la respuesta global cuando sea necesario.

La siguiente declaración puede atribuirse al Dr. Sergio Sosa-Estani, director de DNDi para América Latina. Estani es médico, epidemiólogo e investigador clínico especializado en enfermedades infecciosas y coautor de un estudio sobre la transmisión de hantavirus de persona a persona durante el brote de 1996 en Argentina.

“Esta crisis es un recordatorio trágico de que seguiremos pagando con vidas si no invertimos en ciencia antes de que nuevas amenazas virales surjan o resurgan. Esta es una lección que ya deberíamos haber aprendido.

Las amenazas virales están en aumento, impulsadas por el cambio climático, los viajes y el comercio global, así como por el aumento de contacto entre los seres humanos y la vida silvestre. Aun así, el mundo sigue estando peligrosamente despreparado.

El brote de hantavirus pone de manifiesto un desafío recurrente: la necesidad de invertir tempranamente en investigación y desarrollo (I+D) en salud como parte central de la preparación para pandemias, con el fin de desarrollar los diagnósticos, tratamientos y vacunas que serán necesarios para futuras amenazas epidémicas y pandémicas.

En el caso de los tratamientos, es posible desarrollar antivirales de amplio espectro que actúen contra familias enteras de virus, de modo que candidatos a medicamentos de alta calidad estén listos para ser probados cuando surja un brote o aparezca una nueva variante dentro de una determinada familia viral. Esto solo será posible si existe una inversión suficiente, antes de los brotes, en investigación temprana, estudios preclínicos y de seguridad en humanos, desarrollo químico y fabricación, entre otras actividades, para que estemos preparados cuando llegue el momento.

Sin embargo, la inversión en estos esfuerzos sigue siendo insuficiente. Esta visión de corto plazo es contraproducente: invertir tempranamente en I+D es mucho menos costoso que tener que responder a brotes mortales sin herramientas eficaces.

La colaboración internacional y el intercambio abierto y transparente de información seguirán siendo fundamentales para garantizar que, cuando se produzcan brotes, el mundo pueda responder de manera rápida, eficaz y equitativa.

En la Asamblea Mundial de la Salud la próxima semana, los ministros de salud continuarán las negociaciones para finalizar el Acuerdo sobre Pandemias. Mientras tanto, es esencial que avancen con medidas concretas para operacionalizar elementos clave del acuerdo, incluida la forma de financiar y articular redes capaces de acelerar el desarrollo de nuevas herramientas, llenar los vacíos en los pipelines y garantizar el acceso equitativo para todos.”

Expertos disponibles para entrevistas

En caso de interés, los siguientes expertos de DNDi están disponibles para entrevistas con la prensa:

  • Dr. Sergio Sosa-Estani, director de DNDi para América Latina 
    • Médico, investigador y coautor de un estudio sobre la transmisión de hantavirus de persona a persona durante el brote de 1996 en Argentina. Puede responder a preguntas sobre epidemiología y respuesta al hantavirus. (Entrevistas en español y portugués)
  • Michelle Childs, directora de Incidencia en Políticas 
    • Experta en políticas globales de salud, puede comentar sobre cooperación internacional y preparación para pandemias. (Entrevistas en inglés)
  • Peter Sjö, jefe del Programa de Descubrimiento de Medicamentos
    • Químico medicinal e investigador en descubrimiento de fármacos, puede abordar el desarrollo de antivirales de amplio espectro y nuevas entidades químicas para la preparación frente a pandemias. (Entrevistas en inglés)

Contactos de prensa

Frédéric Ojardias (DNDi Ginebra) fojardias@dndi.org +41 79 431 62 16

Vania Alves (DNDi Río de Janeiro) valves@dndi.org  +55 21 99655 4795

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