DNDi estuvo presente en el 63.º Consejo Directivo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), desarrollado del 28 de septiembre al 2 de octubre de 2026 en la sede de la organización, en Washington, D.C., Estados Unidos. El encuentro reúne cada año a representantes de los gobiernos de las Américas para debatir prioridades y avances en salud pública, entre ellos la eliminación de enfermedades, la seguridad sanitaria, la inmunización y la ampliación del acceso a medicamentos esenciales y tecnologías sanitarias.
Representada por Vitória Ramos, consultora de Políticas Públicas e Incidencia, la DNDi presentó su posicionamiento sobre cuatro temas prioritarios para la salud pública en la región: enfermedades arbovirales, eliminación de enfermedades transmisibles, resistencia a los antimicrobianos y Una Sola Salud. En sus intervenciones, la organización destacó la importancia de la investigación y el desarrollo de nuevas herramientas de salud, del acceso equitativo a diagnósticos y tratamientos y de la colaboración regional para responder a las necesidades de las poblaciones afectadas.
Entre los principales puntos planteados por DNDi:
- Plan de Acción sobre la Resistencia a los Antimicrobianos 2027–2031: se hizo énfasis en la vigilancia, clave para orientar las decisiones terapéuticas, y el enfoque en la investigación y la generación de evidencia, especialmente la investigación de implementación.
- Estrategia de Gestión Integrada para la Prevención y el Control de las Enfermedades Arbovirales 2026–2035: reiteramos la necesidad de desarrollar tratamientos específicos para el dengue que complementen las acciones de vacunación, control de vectores, vigilancia, diagnóstico precoz y atención clínica.
- Iniciativa de la OPS para la Eliminación de Enfermedades: llamamos la atención sobre las brechas en innovación identificadas en el informe, entre ellas las inversiones fragmentadas y limitadas en nuevas herramientas de salud para diversas enfermedades contempladas en la Iniciativa, como la enfermedad de Chagas y la leishmaniasis.
Política de Una Sola Salud de la OPS: se destacó la importancia de la investigación y desarrollo orientados por las necesidades de las poblaciones afectadas, integrados con las acciones de vigilancia, prevención, control de vectores y otras intervenciones multisectoriales.
A continuación, el posicionamiento completo:
Punto 4.3 del orden del día — Plan de Acción sobre la Resistencia a los Antimicrobianos 2027–203
Señor Presidente, Director, distinguidos delegados, colegas y socios:
La DNDi y GARDP felicitan a la OPS y a sus Estados Miembros por la elaboración del Plan de Acción sobre la Resistencia a los Antimicrobianos 2027–2031 y celebran este importante hito para el fortalecimiento de la respuesta regional a la resistencia a los antimicrobianos (RAM).
Destacamos, en particular, que el plan reconoce que hacer frente a la resistencia a los antimicrobianos exige tanto el uso responsable de estos medicamentos como el acceso sostenible a antibióticos eficaces. Garantizar que los pacientes reciban el tratamiento adecuado cuando lo necesitan es esencial tanto para mejorar los resultados en salud como para preservar la eficacia de los antibióticos actuales y futuros.
Reconocemos también el énfasis en la vigilancia, la capacidad de laboratorio y el diagnóstico, fundamentales para orientar las decisiones terapéuticas, sustentar las políticas públicas y promover el uso responsable de los antimicrobianos.
Por último, celebramos el firme enfoque en la investigación y la generación de evidencia, especialmente en la investigación de implementación. Generar evidencia sobre lo que funciona en contextos reales es esencial para respaldar políticas eficaces y soluciones sostenibles. A medida que se implemente el Plan, la inversión continua en el desarrollo de nuevos tratamientos seguirá siendo importante para garantizar la disponibilidad de opciones eficaces contra las infecciones prioritarias resistentes a los medicamentos.
Estas prioridades están estrechamente alineadas con la misión de GARDP y con su colaboración continua con la OPS. Juntas, la OPS y GARDP impulsan iniciativas de vigilancia de la resistencia a los antimicrobianos, fortalecimiento de laboratorios, evaluación de enfoques diagnósticos que respaldarán la futura introducción adecuada del cefiderocol y generación de evidencia para promover el acceso, la introducción y el uso responsable de antibióticos en la región.
Vemos con satisfacción el énfasis del Plan en las alianzas y la colaboración regional. Convertir estas ambiciones en resultados concretos requerirá una cooperación continua entre los Estados Miembros, las instituciones de salud pública, los investigadores, los financiadores, la sociedad civil y las organizaciones internacionales.
La DNDi y GARDP se comprometen a apoyar la implementación de este Plan como socios técnicos y de implementación, contribuyendo de manera constructiva. Esperamos continuar nuestra colaboración con la OPS y con los países de toda la Región.
Punto 4.4 del orden del día — Estrategia de Gestión Integrada para la Prevención y el Control de las Enfermedades Arbovirales 2026–2035
Gracias, señor Presidente.
La DNDi celebra la Estrategia de Gestión Integrada y su énfasis en la preparación continua, la vigilancia integrada, la vacunación, el manejo clínico, el control de vectores y las acciones sobre los determinantes sociales y ambientales de la transmisión.
La carga sin precedentes del dengue y la creciente circulación de arbovirus demuestran que la Región necesita disponer del conjunto más amplio posible de herramientas para prevenir infecciones, identificar a los pacientes en riesgo, mejorar los resultados clínicos y reducir las muertes.
Alentamos a la OPS y a los Estados Miembros a considerar explícitamente la investigación y el desarrollo de nuevas tecnologías sanitarias como parte de esta respuesta integrada. La innovación debe abarcar no solo tecnologías de prevención, vigilancia y control de vectores, sino también mejores métodos de diagnóstico y tratamientos capaces de prevenir la progresión a formas graves de la enfermedad y de reducir la presión sobre los sistemas de salud.
El dengue ilustra claramente esta brecha. Aunque hay avances importantes en la prevención y la vacunación, todavía no existe un tratamiento específico disponible para los pacientes. Por lo tanto, el desarrollo de tratamientos debe constituir un pilar esencial de la respuesta integrada, que complemente la vacunación, el control de vectores, la vigilancia, el diagnóstico precoz y una atención clínica de calidad.
También existe la oportunidad de fortalecer la capacidad científica, de realización de ensayos clínicos, regulatoria y de fabricación en los países endémicos. La Dengue Alliance, una plataforma colaborativa de investigación y desarrollo (I+D) con socios en países donde el dengue es endémico, entre ellos Brasil, trabaja para acelerar el desarrollo de tratamientos accesibles y a precios asequibles, y está abierta a ampliar la colaboración en toda la Región. Esta colaboración orientada por las necesidades puede fortalecer el liderazgo regional e incorporar la asequibilidad y el acceso equitativo desde el principio.
A medida que la Estrategia avanza hacia su implementación, la DNDi alienta a la OPS a establecer mecanismos claros para identificar brechas en las herramientas disponibles, coordinar redes regionales de investigación y ensayos clínicos, apoyar la cooperación regulatoria y dar seguimiento a los avances en el desarrollo de nuevas herramientas y en la garantía de un acceso equitativo a ellas.
Punto 8.8 A del orden del día — Iniciativa de la OPS para la Eliminación de Enfermedades: política para aplicar un enfoque integrado y sostenible a las enfermedades transmisibles en la Región de las Américas — Informe de progreso de la Iniciativa de la OPS para la Eliminación de Enfermedades
Gracias, señor Presidente.
La DNDi celebra los avances en la implementación de la Iniciativa de la OPS para la Eliminación de Enfermedades y su enfoque integrado, en especial el énfasis en la atención primaria de salud, el acceso equitativo y el alcance a las comunidades que siguen enfrentando las mayores barreras para acceder al diagnóstico y al tratamiento.
Tal como se reconoce en el marco de la Iniciativa, el uso innovador de las herramientas existentes y la incorporación de nuevas tecnologías son importantes para superar brechas y lograr la eliminación. Celebramos que el informe identifique brechas persistentes en innovación, entre ellas las inversiones fragmentadas y limitadas en ensayos clínicos de nuevas herramientas de salud para diversas enfermedades contempladas en la Iniciativa.
Las metas de eliminación de enfermedades como la enfermedad de Chagas y la leishmaniasis dependen no solo de ampliar el acceso a las intervenciones existentes, sino también de superar las brechas persistentes en las herramientas disponibles. Los métodos de diagnóstico y los tratamientos deben ser más eficaces, accesibles y adaptados a los contextos de la atención primaria de salud y a la realidad de las comunidades afectadas. Esto refuerza la necesidad de inversiones continuas en investigación y desarrollo (I+D) de herramientas de salud que todavía no están disponibles. Los avances en la interrupción de la transmisión también deben ir acompañados de una capacidad sostenida para diagnosticar, tratar y dar seguimiento a las personas que ya viven con estas enfermedades.
A medida que la OPS avanza hacia un enfoque cada vez más integrado, la DNDi alienta a mantener la visibilidad y la atención específica a las enfermedades tropicales desatendidas en la agenda de eliminación. La integración debe fortalecer, y no diluir, los esfuerzos dirigidos a las enfermedades que históricamente han recibido inversiones insuficientes.
La DNDi alienta a la OPS y a los Estados Miembros a articular de manera más sistemática, en la próxima fase de implementación, la innovación orientada por las necesidades, el acceso equitativo y la atención primaria de salud. Cuando las herramientas existentes son insuficientes, superar esas brechas es esencial para que la eliminación sea viable y sostenible.
Punto 8.8 B del orden del día — Una Sola Salud: un enfoque integral para abordar las amenazas para la salud en la interfaz entre los seres humanos, los animales y el medioambiente — Informe de progreso
Gracias, señor Presidente.
La DNDi celebra los avances en la implementación de la política de Una Sola Salud de la OPS y el reconocimiento de que las enfermedades tropicales desatendidas, la resistencia a los antimicrobianos, las enfermedades transmitidas por vectores y los riesgos para la salud relacionados con el cambio climático son desafíos interconectados.
Destacamos, en particular, que la política reconoce la investigación y el desarrollo como componentes integrales del enfoque de Una Sola Salud. La Línea de Acción Estratégica 6 contempla no solo la investigación y el fortalecimiento de capacidades, sino también el desarrollo de vacunas, antimicrobianos, alternativas a los antimicrobianos y métodos de diagnóstico para la salud humana y animal.
A medida que avanza la implementación, alentamos a la OPS y a los Estados Miembros a poner en práctica aún más esta dimensión de la política. Para muchas enfermedades desatendidas en la interfaz entre los seres humanos, los animales y el medioambiente, persisten brechas importantes en las herramientas disponibles para diagnosticar y tratar a las poblaciones afectadas. Superar esas brechas exige una investigación y un desarrollo orientados por las necesidades, junto con acciones de vigilancia, prevención, control de vectores y otras intervenciones multisectoriales.
La leishmaniasis es un ejemplo claro. Su transmisión está influida por las interacciones entre la salud humana y animal, los vectores, los cambios ambientales y las condiciones sociales. Por lo tanto, una respuesta eficaz de Una Sola Salud exige vigilancia y prevención integradas, y garantizar a la vez que las personas afectadas por la enfermedad tengan acceso a métodos de diagnóstico y tratamientos seguros, eficaces y adecuados. Garantizar el acceso continuo a estas herramientas también es esencial para sostener los avances hacia la eliminación y prevenir el resurgimiento de la enfermedad.
Alentamos también a que la implementación siga basándose en el firme énfasis de la política en la equidad y en los determinantes sociales y ambientales de la salud, especialmente en el caso de las enfermedades desatendidas. Las vulnerabilidades sociales, culturales y estructurales influyen en quién está más expuesto, en cómo se propagan las enfermedades y en quién tiene acceso a la prevención y a la atención de salud.
La DNDi está dispuesta a aportar su experiencia en investigación y desarrollo orientados por las necesidades para las enfermedades desatendidas y a colaborar con la OPS y sus socios para convertir los principios de Una Sola Salud en herramientas de salud concretas y ampliar el acceso de las comunidades afectadas a esas herramientas.